Recuerdo que ningún animal ha sido herido
para la elaboración de este bestiario y esta es
la máxima que ha de aplicarse cada vez que se
vaya a trabajar con el reino animal. Considero de
gran importancia la perpetuación de la figura de
la bestia como un ejemplar digno de admirar en
todo su esplendor sirviendo esta muestra para
ello.

Los animales que aparecen recopilados en este
bestiario existen, son reales y se mueven entre
nosotros a través de códigos binarios y fórmulas
informáticas. Estas bestias pertenecen al mundo
digital y su existencia es tan confusa que hasta
ellas mismas se la cuestionan. Habitan en lugares
recónditos de mi mente y son cazadas y llevadas
al estudio para tomar las fotografías pertinentes.
Posteriormente son devueltas.

«Animales en estudio» forma parte del bestiario CAZA asentando la idea de colocar a las bestias en ese entorno artificial con el fin de mostrar la expropiación que se hace de los hábitats naturales.